Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2022

Todo en lo que no creo.

  Crecimos juntos, individualmente, como pareja y como amigos. No sabes la suerte que tengo de que el mío se juntara con tu destino. No creo en esas cosas, lo sabes, pero es difícil ser escéptica cuando encuentras a alguien como tú siendo alguien como yo. No entiendo cómo se alinean tus pensamientos con los míos, venimos de mundos distintos pero yo juraría ya haberte conocido.

Lo único que diré.

  Diré que lloré, que dolió más que nada en mucho tiempo, que iba a dar el paso, que después de varios momentos como ese iba a dejarlo. Diré que hasta te odié, o fingí hacerlo, diré que me costó medio año recuperarme de eso, que lo hicimos juntos y que te quedaste aunque lo fácil hubiera sido irse. Por último diré que gracias a eso estamos aquí, fuertes, realistas, con los pies en el suelo. Sin burbujas que nos envuelvan de la realidad, diré que estamos aquí, conmigo enamorada de ti.

Cuando explotó.

Estaba en una burbuja, incrédula, en el fondo sabía que habría un final. Yo lo ignoraba y solo te disfrutaba, hasta que la burbuja explotó sin más. He mentido con el título de este libro, no voy a plasmar todas las palabras que te escribí, porque muchas de ellas duelen mucho, y por suerte ya no las siento aquí.

Cuando nos volvimos a ver.

  Volvimos a vernos y tus abrazos ya eran mi privilegio, podía tenerlos cuanto quisiera, sin límites tu los ofrecías, y yo quería vivir allí entre tus brazos, en tu olor a hogar, en tu cuello y susurrarte cada noche lo feliz que me hacías.

Cuando volví a casa.

  Llegué a casa cuando el sol salía, y mi cabeza daba mil vueltas: ¿Cómo ha sido tan agradable estar con él? ¿Por qué me ha querido besar? ¿Por qué yo? Aún no lo sé. Solo sé que agradezco a aquello que hizo que me hablaras. No sé ni quiero saber quiénes seríamos hoy, solo sé que soy mejor de lo que era, y espero que tú seas lo que quieres ser.

Lo que quería.

  Quería abrazarte desde el primer momento, quería escucharte y verte gesticular por horas, me parecías tan peculiar y agradable que solo quería vivir en tu mente por un instante. Quería saber lo que pensabas, cómo me veías, lo sigo deseando dos años después. Pero después de horas en una no reconocida cita pensé que o me enamoraba o perdería. Perdería conocerte de una manera única, como nunca te ha conocido nadie, como espero que no te vuelvan a conocer, como aprecio tanto conocerte.

Cuando te vi.

  Te vi y me alivié, aún hoy no sé por qué, me hablaste y me calmé, te reíste y me ilusioné.

Lo que no pensé.

  No pensé nada cuando nos vimos, no tenía expectativas, quería alejarme de casa y vivir algo en un sitio nuevo, pensé que tener un amigo después de solo un mes era un logro, nunca pensé que al final tendría más que eso, lo tendría todo.

Lo que no sabía.

  No lo sabía pero te quería, quería lo que pensaba que seríamos, quería un amigo, a alguien con quien reír y ser yo, quería divertirme y escuchar, hablar y caminar acompañada, quería existir con alguien sin que nada me preocupara.

El comienzo.

  Conocerte fue un aire fresco, fue una brisa en medio del verano, un portal en un día de lluvia, una voz acompañando a un piano.