Este año no te he escrito un poema.
Este año no te he escrito un poema. De hecho, no pensaba escribirte nada. Porque cada poema, cada carta que te escribía, sentía que perdía su sentido después de cada traición, después de cada mentira. Pero me he atrevido a escribirte un acto de fe. Esto no es un perdón, ni una promesa de olvidar, porque hacerlo sería mentir. Es una oportunidad, una pequeña rendija de luz en una habitación que durante mucho tiempo estuvo cerrada. Es mi manera de intentar confiar otra vez en la vida, el amor y los hijos que podríamos tener. Es mi manera de intentarlo con todas mis fuerzas, porque quiero esto más que nada. A veces pienso en lo injusto que es que sea yo quien tenga que esforzarse, quien tenga que perdonar, olvidar, gestionar. Intento apartar esos pensamientos y las emociones que traen consigo. Sigo viendo todo lo que vi, sigo sintiendo el dolor, sigo mirando nuestro pasado con cierta amargura, manchado, lo veo sucio. No te quiero mentir. Pero también empiezo a ver el futuro. Brillante. Con...