Lo que quería.

 

Quería abrazarte desde el primer momento,

quería escucharte y verte gesticular por horas,

me parecías tan peculiar y agradable

que solo quería vivir en tu mente por un instante.


Quería saber lo que pensabas, cómo me veías,

lo sigo deseando dos años después.

Pero después de horas en una no reconocida cita

pensé que o me enamoraba o perdería.


Perdería conocerte de una manera única,

como nunca te ha conocido nadie,

como espero que no te vuelvan a conocer,

como aprecio tanto conocerte.