Entradas

Este año no te he escrito un poema.

Este año no te he escrito un poema. De hecho, no pensaba escribirte nada. Porque cada poema, cada carta que te escribía, sentía que perdía su sentido después de cada traición, después de cada mentira. Pero me he atrevido a escribirte un acto de fe. Esto no es un perdón, ni una promesa de olvidar, porque hacerlo sería mentir. Es una oportunidad, una pequeña rendija de luz en una habitación que durante mucho tiempo estuvo cerrada. Es mi manera de intentar confiar otra vez en la vida, el amor y los hijos que podríamos tener. Es mi manera de intentarlo con todas mis fuerzas, porque quiero esto más que nada. A veces pienso en lo injusto que es que sea yo quien tenga que esforzarse, quien tenga que perdonar, olvidar, gestionar. Intento apartar esos pensamientos y las emociones que traen consigo. Sigo viendo todo lo que vi, sigo sintiendo el dolor, sigo mirando nuestro pasado con cierta amargura, manchado, lo veo sucio. No te quiero mentir. Pero también empiezo a ver el futuro. Brillante. Con...

Yo querría...

Yo querría escribirte un poema bonito, uno de amor, un poema que leyéramos en años y pensáramos en los dos, en las risas y los besos, en los abrazos y el perdón, pero perdóname, ahora solo pienso en el futuro con temor.  Yo querría celebrar un 14 en casa, tranquila, enamorada de la persona a la que llevo queriendo 5 febreros. Yo querría estar presente con una sonrisa iluminada, segura de que en mi vida estoy dando los pasos correctos.  Yo querría volver a sentir confianza, sosiego, yo querría volver la vista hasta hace dos eneros. Yo querría devolverme la alegría, la añoranza, querría que saliera de mí toda la desesperanza.  Yo querría no pensar que te castigo cada vez que resguardo algo mío, cada vez que digo no, o no sonrío,  cada vez que agotada suspiro. Yo querría que el poema no se fuera  haciendo cada vez más corto. Yo querría que no acabara nunca. Pero  tú y yo, quizás, no queremos lo mismo. – Yo querría..., febrero de 2025 Sara

Cuando fuiste el protagonista de mi libreta de mala manera.

16/01/2025 Quiero pensar, como hace unos meses, en qué voy a regalarte por el 14 de febrero, qué tontería te haré, qué cursilería te escribiré y qué lleno voy a sentir el corazón cuando te lo dé. Pero no puedo, cada vez que lo intento lloro, cada vez que pienso en San Valentín me siento estúpida, gilipollas por quedarme, por seguir intentádolo, por dejar que mi corazón me convenza de que esta vez puede funcionar cuando mi cabeza sabe que no.  Me siento tonta porque te amo y tú no me ves, y siento que me arrastro buscando aún manera de demostrate mi amor. A veces me enfado contigo, por obligarme a esto, pero sobre todo me enfado conmigo. Y me duele más que nada sentirme de nuevo en guerra conmigo misma, en guerra con mi cuerpo, mi cabeza, mi espíritu.  Y a veces sueño que me haces mucho daño, y cuando me despierto entiendo que no solo ocurre en el sueño. Y a veces sueño que tenemos hijos, y les llamamos como queríamos, y me despierto y lloro por lo tonta que siempre he sido. Y ...

Mi renacer

En el jardín de tu calma, florece mi ser, en la suavidad de tu voz, mi alma encuentra paz. Eres el refugio que cura cada amanecer, la promesa de un hogar que siempre será más. Tus manos, tiernas, sanan mis heridas, y tus palabras son el eco de mi salvación. En tus ojos, veo la paz en la que mi alma se anida, la certeza de un amor que supera cualquier condición. En tus brazos, encuentro el consuelo profundo, la fortaleza en la que puedo confiar. Contigo, cada día es un renacer rotundo, un viaje hacia un futuro que anhelo explorar. Me has enseñado que merezco ser amada, que mis sombras no definen mi esencia. Eres el faro que ilumina mi jornada, la luz que me guía con infinita paciencia. Sueño con el día en que despertemos juntos, en un hogar construido con amor y respeto. Compartir contigo los momentos más profundos, y enfrentar cada momento reto a reto. Construiremos nuestra vida, paso a paso, enfrentando lo dulce y lo amargo de la existencia. Tu amor es el ancla que nunca suelto o tras...

Cuando me rompiste el corazón.

Lo daba tanto por hecho que creo que por eso duele tanto más que las anteriores veces. No la relación, pero sí daba por hecho tus respeto hacia mí, tus valores, tu amor, tu consideración, que estaba en tu cabeza tanto como lo estás tú en la mía. Me siento tan exagerada por sentirme partida en mil trozos que están muy lejos uno del otro y que no puedo alcanzar para recomponer. No soy suficiente. Pero es que debería serlo, para la persona correcta lo sería. Y durante estos cuatro años creía ciegamente que esa persona eras tú. Es la falta de respeto, la mentira, la traición, la inseguridad. Estoy constantemente alerta y no sé cómo ni cuándo dejaré de estarlo, ¿y si no desaparece? ¿Tengo que convivir con miedo al resto de mujeres cuando lo único que tenía para ellas era amor y admiración? ¿De verdad un hombre ha hecho que sienta mi corazón acelerarse y mi estómago revolverse cuando a veo a una mujer? Ella es del tipo que ve, ella es como las que le gustan. Y yo no. Y nunca voy a serlo. Y e...

Cuando me obligaste a ser la peor persona.

30/12/2024 Hoy, por tercera vez, he descubierto que Jesús ve porno. Además, he visto yo su historial y he visto lo que ve. Me siento fatal, estúpida, ingenua, expuesta. Siento que no le importa nada nuestra relación.   Es la mañana siguiente y me quiero morir. No quiero lidiar con esto. Me siento asquerosa. Me doy asco yo y me da asco él. No puedo ni mirar ropa en shein sin que me dé asco mirar a las modelos. Lleva un año mintiéndome y ocultando eso. Me siento una mierda. Soy una mierda y no sé por qué está conmigo. Y no entiendo por qué quiere estar conmigo.   Es mediodía y me voy a casa, pasaré sola el fin de año. Aguantaré que mi madre me llame exagerada, que mi prima odie a Jesús, yo sentirme una loca. Me quiero morir y ya. No entiendo nada. No entiendo cómo alguien puede, durante 4 años de relación, engañarme constantemente y que se la sude tantísimo. Me merezco alguien igual de inocente y bueno que yo. Soy una mierda en muchos sentidos, pero nunca hago algo que...

Todo en lo que no creo.

  Crecimos juntos, individualmente, como pareja y como amigos. No sabes la suerte que tengo de que el mío se juntara con tu destino. No creo en esas cosas, lo sabes, pero es difícil ser escéptica cuando encuentras a alguien como tú siendo alguien como yo. No entiendo cómo se alinean tus pensamientos con los míos, venimos de mundos distintos pero yo juraría ya haberte conocido.

Lo único que diré.

  Diré que lloré, que dolió más que nada en mucho tiempo, que iba a dar el paso, que después de varios momentos como ese iba a dejarlo. Diré que hasta te odié, o fingí hacerlo, diré que me costó medio año recuperarme de eso, que lo hicimos juntos y que te quedaste aunque lo fácil hubiera sido irse. Por último diré que gracias a eso estamos aquí, fuertes, realistas, con los pies en el suelo. Sin burbujas que nos envuelvan de la realidad, diré que estamos aquí, conmigo enamorada de ti.

Cuando explotó.

Estaba en una burbuja, incrédula, en el fondo sabía que habría un final. Yo lo ignoraba y solo te disfrutaba, hasta que la burbuja explotó sin más. He mentido con el título de este libro, no voy a plasmar todas las palabras que te escribí, porque muchas de ellas duelen mucho, y por suerte ya no las siento aquí.

Cuando nos volvimos a ver.

  Volvimos a vernos y tus abrazos ya eran mi privilegio, podía tenerlos cuanto quisiera, sin límites tu los ofrecías, y yo quería vivir allí entre tus brazos, en tu olor a hogar, en tu cuello y susurrarte cada noche lo feliz que me hacías.